domingo, 6 de mayo de 2012

Carrusel Bloguero de Juegos de Rol: One-Shot, ¿y ahora qué?

El anfitrión del Carrusel Bloguero es Wulwaif, del blog Vivo en Fraguelrock, y el tema elegido ha sido “One-shots, ¿y ahora qué?”.

Un one-shot viene a ser una partida de una sesión de duración, normalmente con personajes pregenerados para que entren como anillo en dedo-de-hobbit en la partida. El final del one-shot, además, tiende a ser cerrado, sin posibilidad de continuar la trama de esa partida. Si la trama se continúa, el one-shot ya deja de tener sentido y lo que realmente tenemos entre manos es una de esas aventuras cortas que se resuelven en un par de sesiones o más y que, con un poco de suerte, terminan en una campaña.
Por supuesto, cada uno tenemos nuestra idea de one-shot, tanto en lo que significa el término como en todo lo que conlleva. En mi caso, como he comentado anteriormente, los one-shot son partidas cortas que en una sesión de juego se terminan y son jugadas con personajes pregenerados.
¿Y ahora qué?, como dice nuestro anfitrión. Pues todo depende del objetivo del one-shot. ¿Es el one-shot una partida para catar el juego? ¿Es para pasar la tarde? ¿Qué pasa con los personajes despues?. Bueno, pues para eso estamos aquí e intentaremos dar nuestra opinión sobre ello.

Un disparo en la frente
Eso es el one-shot. Un disparo. Rápido y directo. Los personajes vienen ya dados en las partidas o los crea el Director de Juego. Cada uno tiene un breve trasfondo que les engancha a la trama. No queremos saber qué fueron o que hicieron en el pasado, queremos que nuestros personajes nos ayuden a entrar en la trama lo más rápido posible. ¿Por qué estoy en medio de un almacén lleno de cadáveres? ¿Por qué estoy sentado en un avión, en medio de una tormenta, sin saber a qué ciudad me dirijo?. Todas las respuestas a las preguntas que al jugador se le puedan ocurrir sobre la situación y razones de por qué está el personaje ahí, por qué lleva ese equipo o por qué tienes ciertas habilidades deben quedar resueltas, o al menos intentarlo, en el breve trasfondo que se le proporcione.
El gancho para los personajes puede estar ya explicado en el propio trasfondo del personaje o ser explicado por el Director de Juego. Lo preferible es que cada uno de los personajes tenga un gancho diferente (estás en el avión porque formas parte de la DNA y estás siguiendo a un objetivo / eres un vendedor de seguros que ha logrado una gran estafa y estás huyendo antes de que te descubran) o, si el gancho es común, cada personaje puede tener unas motivaciones diferentes para estar ahí y estas se desarrollarán a lo largo de la partida.
Una vez que tenemos los ganchos y los personajes están repartidos, o asignados, la trama se desarrolla de una forma normal, como en cualquier partida de rol. No tiene más misterio.

Olor a pólvora
Los one-shot tienen varias ventajas. Son partidas cortas que pueden apañar muy bien una tarde vacía de ocio; los jugadores no pierden el tiempo en hacer fichas, repasar los personajes habituales para aplicar la experiencia u objetos de la sesión anterior; no es necesario contar con todo el grupo de jugadores habituales; sirven como piedra de toque para conocer juegos y sistemas nuevos que de otra forma no se conocerían.
Como desventaja, quizás está la nula conexión del jugador y el personaje, aunque con un poco de esfuerzo se puede llevar bien la partida pues los personajes de los one-shot no suelen ser muy complejos. Para complicarlos ya están los jugadores. 
En resumen, el ¿y ahora qué? del one-shot, el ¿qué viene ahora? o ¿qué hay después?, podría explicarse como el rollete de una noche que es rápido, intenso y cuyos resultados dependerán de como afrontemos una situación que no hemos preparado. A la mañana siguiente, de todo eso no quedará nada y nuestra vida seguirá igual o, si tenemos suerte, el one-shot se convertirá en el principio de una campaña que sólo el tiempo dirá si terminamos con éxito o no.

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