martes, 30 de julio de 2013

La Puerta de Ishtar: El Sirviente de los Huesos

El siguiente hechizo para La Puerta de Ishtar está basado en la novela de Anne Rice que le da nombre, El Sirviente de los Huesos. Sin entrar mucho en la trama de la novela, que es de la época en que la escritora de Nueva Orleans escribía mejores historias que las que da ahora, el protagonista es un judío de Babilonia que es engañado y convertido en un espíritu esclavo de quien posea sus huesos fundidos en oro.
Dejando de lado la trama de la novela y los líos religiosos que ella encierra, el hecho de cocer a una persona en oro para convertirla en un espíritu esclavo me pareció apropiado para La Puerta de Ishtar. Así que aquí lo dejo. Como siempre digo, los comentarios, críticas y donaciones son bienvenidos.
El Sirviente de los Huesos
 
Nivel: Brujería 3

Efecto: Este conjuro convierte a la víctima del mismo en un espíritu entre el mundo de los vivos y de los muertos, esclavo para siempre del que posea los restos de su cuerpo bañados en oro. Obedecerá las órdenes del dueño de sus huesos de forma mecánica, aunque puede no estar de acuerdo con la tarea asignada y hacérselo saber a su amo. No tendrá poder para actuar con el entorno que le rodea pero sí podrá convocar pequeños objetos con el poder de su voluntad para que le ayuden en sus cometidos así como atravesar barreras sin importar el grosor de estas.

La prueba de que funciona salió de aquí
Lanzamiento: Para poder realizar este hechizo no sólo se ha de tener un gran conocimiento de la brujería sino que, además, el brujo debe poseer una gran fortuna para disponer del principal material: el oro.
El primer paso del hechizo consiste en realizar un tinte con oro fundido, agua salada y tantas semillas de Rosa de las Ruinas como años de vida tenga la victima. La Rosa de las Ruinas es una planta que sólo crece en las ruinas de templos o ciudades. Sus flores poseen cinco pétalos de color rojo y su fruto es redondo, de color rojo intenso y no más grande que el puño de un niño. Su sabor es amargo, su textura recuerda a la madera y en su interior se encuentra una semilla negra y angulosa que produce efectos narcóticos si es consumida o inhalada.
El tinte deberá aplicarse por todo el cuerpo de la víctima, cubriéndola completamente de oro. El narcótico la mantendrá en un estado en el que no sentirá dolor alguno mientras el oro irá penetrando poco a poco en su interior matándola lentamente. Mientras esto ocurre, el brujo deberá preparar un recipiente lo suficientemente grande como para que la víctima quepa en su interior. Este recipiente estará lleno de oro fundido que deberá removerse sin descanso durante tres días y dos noches mientras se realizan rezos y cánticos a Kogu-Shogtosshu. Durante este tiempo, además, el brujo deberá preparar las palabras que darán forma al hechizo, una maldición que comenzará con el nombre la víctima y finalizará con el nombre con el que el brujo bautiza a su sirviente y que será la llave para que este obedezca a su amo.
Al comienzo de la tercera noche la víctima debe ser sumergida en el oro fundido mientras se recita el conjuro:
 [nombre de la víctima] presencia tu propia muerte, la muerte del Etemmu y la muerte del Shalamtu que hervirán hasta fundirse con los huesos, y vivirán dentro de los huesos por toda la eternidad, y sólo serás invocado por el amo que conozca tu nombre, pues tu nombre es [nombre del sirviente].
 
Durante el lanzamiento, la víctima debe mantenerse completamente sumergida dentro del oro fundido y así debe estar hasta su muerte. El cuerpo seguirá quemándose hasta que sólo queden los huesos fundidos en oro. Una vez fríos deberán ser guardados en el interior de una caja de madera sobre una tela roja y la caja deberá ser cerrada con una cadena.
Una vez finalizado todo el proceso el brujo sólo tiene que pronunciar el nombre que le ha otorgado a su sirviente para que este aparezca frente a él dispuesto a cumplir sus órdenes.

Aprendizaje: Kogu-Shogtosshu sólo transmite el conocimiento de este hechizo a sus verdaderos adoradores, aquellos más fieles, codiciosos y carentes de escrúpulos.
El Igigu se presentará ante el elegido la trigésima noche de Tashritum bajo la apariencia de un anciano de largo pelo cano y barba similar, ataviado únicamente con una túnica y un bastón, y se presentará como Tawil at'Umr, enviado de la Sabia Voluntad. Permanecerá en compañía del brujo hasta que Shamash comience a iluminar el cielo, momento en que se desaparecerá. Será entonces cuando el brujo despierte del trance en el que entró cuando Tawil at'Umr se presentó ante él. Toda la noche que ha pasado con Tawil at'Umr habrá desaparecido de su mente y no podrá recordar nada excepto el hechizo que le ha otorgado su señor.

4 comentarios:

  1. Discrepo, sigue escribiendo buenas novelas.

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    1. Mejores son las de Jim Butcher. :p
      Ahí lo dejo.

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  2. Me gusta mucho, el trasfondo, el hechizo en si y la narración. Con tus últimas entradas acerca del juego me estás creando unas espectativas brutales. Una curiosidad, una vez manifestado el Sirviente ¿qué aspecto tiene, es como un fantasma?. ¿Y obedecerá a quien posea sus huesos, sea quien sea?.

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    1. Es como un fantasma, sí. Puede alterar el entorno para reunir partículas y crear objetos que normalmente podría llevar una persona encima (herramientas, armas, ropa). Con esta habilidad podría reunir las partículas de materia para formar una cobertura, como una cáscara, a su alrededor y ser visible a los demás que es como lo hace, más o menos, en el libro.
      Y a la otra pregunta también es sí. Quién posea los huesos tiene voluntad sobre el Sirviente. Para convocarlo ha de conocer su nombre, por lo que alguien puede ser el dueño de unos huesos de oro que lucen muy bien sobre la mesa del salón pero desconocer que puede invocar al Sirviente; o tener los huesos, saber lo que son y tener que investigar para descubrir el nombre del espíritu que reside en su interior.
      No creo que esto se utilizase sobre algún jugador, pero si se hiciera el Sirviente conservaría sus puntuaciones tal y como estuvieran en el momento de su muerte. Para poder crear objetos de la nada harían falta tiradas de Voluntad (+ profesión). Con un poco de imaginación de pueden hacer una reglas rápidas y sencillas para que un pj pueda estar en este estado sin joderle mucho la experiencia al jugador, sobre todo en el tema del daño en combate.
      Gracias por pasarte y comentar, Sr. Sabinescu.

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